miércoles, noviembre 29, 2006

Francisco Toledo

Francisco Toledo es unos de los artistas mexicanos vivos más importantes y reconocidos en el mundo entero. Su maestría lo convierten en una de las figuras más relevantes del grabado.
Su creación artística se ha expresado en pintura, escultura, grabado, cerámica y fotografía. En todos los casos, su obra se caracteriza por plasmar la memoria y las tradiciones mexicanas, a través de un lenguaje plástico universal.

Realiza una enorme obra culta disfrazada de popular. No ilustra el indigenismo como la generación de Diego Rivera, porque no intenta reivindicar al indígena o al campesino. Representa mitos, leyendas, recuerdos y metáforas que provienen en parte de un bagaje cultural local.

Es reconocido no sólo por su obra sino por su postura como artista, con una trayectoria de apoyo a la cultural de su pueblo: Juchitán, Oaxaca.

Aunque ha vivido por temporadas en el extranjero, la cultura externa enriquece su temática, en lugar de alejarlo de la cultura natal.

Desde joven se interesó por el trabajo artesanal y el repertorio de leyendas tradicionales que conoce a través de su abuelo.

Su temprana vocación la desarrolla en el aprendizaje del grabado en linóleo, en Oaxaca, donde inicia sus estudios artísticos en los años 50.

Posteriormente ingresa al Taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en la Ciudad de México.

En 1959 exhibe sus obras en la Galería Antonio Souza y en el Fort Worth Center, en Texas.

En 1960 expone fuera de América por primera vez, con trabajos casi exclusivamente gráficos.

Ese año viaja a París, donde desarrolla las técnicas de grabado. Conoce museos, galerías, artistas y escritores que lo introducen en la cultura universal.

En 1965 regresa a México habiendo asimilado su experiencia y aprendizaje en Europa; se incorpora a lo "mexicano", desde una nueva perspectiva ideológica y estética.

Realiza pintura, litografía, grabado, escultura, cerámica y diseña tapices con los artesanos de Teotitlán del Valle, en Oaxaca.

En 1977 vive un tiempo en Nueva York, a donde regresa durante 1981-1982 a hacer cerámicas.

Continúa produciendo en Cuernavaca, en la Ciudad de México y en Oaxaca, hasta 1984, cuando se instala en Barcelona y París.

Desde la última década, el artista zapoteco se dedica a promover y difundir la cultura y las artes de Oaxaca, donde actualmente reside.

Funda Ediciones Toledo, que en 1983 publicó el primer libro.

En 1998 creó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), dedicado a la historia del grabado, el cual se ha consolidado como el más importante de México en su campo y como un punto de referencia obligado a nivel latinoamericano.

El Instituto cuenta con una biblioteca especializada en arte, arquitectura y literatura y con la revista El Alcaraván, publicación especializada en grabado.

Hay obras suyas en los Museos de Arte Moderno de México, París, Nueva York y Filadelfia, en la New York Public Library, la Tate Gallery de Londres y la Kunstnaneshus de Oslo, entre otros.

Ha ilustrado varios libros y ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales en ciudades como Nueva York, Londres, París, Ginebra, Oslo, entre otras.

Desde un inicio, fue considerado un pintor independiente que no se involucró con las temáticas nacionalistas que representaba la Escuela Mexicana. Sin embargo, está asociado al movimiento de la "ruptura", surgido en los años cincuenta, aunque siempre manteniendo su carácter fundamental de pintor autónomo.

2 comentarios:

erika dijo...

realmente me gustaria obtener mucha mas informacion e imagenes acerca delos grabados del artista francisco toledo, espero que sea posible acceder a ellos.

Anónimo dijo...

Gracias por esta informaciòn de ayudò de mucho....