lunes, junio 29, 2009

Biogrfia de Emil Zátopek

En los Juegos Olímpicos de Helsinki, Emil Zátopek, apodado la locomotora checa, ganó las tres pruebas de fondo olímpicas: los cinco mil metros, los diez mil metros y la maratón. Los especialistas coinciden en que la prueba de los cinco mil metros, protagonizada en Helsinki por Zátopek, fue la más fascinante en la historia mundial de esta disciplina.

A finales de los años cuarenta y en la primera mitad de los cincuenta, Emil Zátopek batió 18 récords mundiales en pruebas de fondo. En 1949, 1951 y 1952 le fue otorgado el título de Mejor Deportista del Mundo. Zátopek fue también tricampeón de Europa en pruebas de fondo. El atleta checo debía sus fabulosos éxitos a un original método de entrenamiento que exigía una excepcional tenacidad.

Para convertirse en atleta de temple de acero, Emil Zátopek entrenaba todos los días la carrera de los diez mil metros, dividida en etapas. Primero realizaba cinco carreras de 200 metros, luego veinte recorridos de 400 metros, y finalmente otras cinco carreras de 200 metros. El atleta solía también alternar carreras veloces de 100 o 200 metros con trotes en la misma distancia.

Emil Zátopek que el ano pasado obtuvo de la Asociación Checa de Atletismo el título de Atleta del Siglo, es una personalidad excepcional también en otro aspecto: como autodidacta aprendió el inglés, el alemán, el ruso, el polaco y el francés. Conoce también algo del espanol y concedió incluso una entrevistra en finlandés.

Ricardo 'Finito' López

Su calidad como peleador y ser humano, se vieron siempre reflejados en su brillante carrera; Ricardo el “Finito” López fue, es y será por siempre una joya invaluable del basto tesoro del boxeo azteca.

Ricardo López Nava nacido en la popular colonia de Tacubaya, dentro de la capital mexicana, un 25 de julio de 1966, es sinónimo del “ABC” del boxeo, su técnica depurada la puso en manifiesto en cualquier ring en donde se presentó.

El “Finito” ingresó al deporte de los puños amateur a la edad de nueve años, realizó cerca de 40 batallas y sólo una derrota. En sus inicios fue dirigido por el “Tormentoso” Arturo “Cuyo” Hernández, logrando ser campeón del tradicional torneo de los “Guantes de Oro”.

Su debut en el boxeo de paga fue el 18 de enero de 1985, noqueando en tres rounds a Rogelio Hernández, en Cuernavaca, Morelos.

Sin llegar a ser campeón nacional en la categoría mínima, se adjudicó en 1989 el cinturón continental de las Américas del CMB, imponiéndose a Rey Hernández.

Tiempo después, por fin llegó la gran oportunidad de combatir por una corona universal, el título paja (hoy mínimo) del CMB. Tanto para Ricardo como para el boxeo mexicano esa fecha, 25 de octubre de 1990, se convirtió en memorable, pues un púgil azteca se sumaba a la lista de monarcas universales tras noquear en Tokio, Japón, a Hideyuki Ohashi en cinco giros.

Como rey de la división paja, realizó 21 defensas y dos más con el título de los minimoscas en su poder avalado por la Federación Internacional de Boxeo. Ricardo ostentó además las diademas del CMB, AMB, OMB y FIB, los cuatro organismos más reconocidos del medio boxístico.

En 1999, el Consejo Mundial lo desconoció como monarca en la categoría de peso mínimo, por lo que el “Finito” López aceptó militar en otro organismo y división, se retiró con la corona minimosca FIB en su poder.

Como profesional realizó 52 peleas, 51 de ellas ganadas (38 antes del límite) y un empate, jamás conoció la derrota, se fue como los grandes invicto en sus casi 18 años como profesional.

Sin duda Ricardo López pasará con letras de oro a la historia, no sólo del boxeo azteca; sino del pugilismo universal. El “Finito”, un boxeador, un deportista, un hombre, un orgulloso mexicano ejempla